Foto: David Larrosa, 10 años

martes, 20 de noviembre de 2012

FERTILIDAD DE LAS ALMAS


            Abrió los refrigeradores y sacó uno a uno todos los recipientes. Habían pasado los años estipulados por la ley. Embriones sin padres, huérfanos de voluntad. Nadie venía a reclamarlos. Sería él mismo, el responsable de su vitrificación, quien les daría la libertad: como quien esparce las cenizas de sus muertos, el doctor diseminó el contenido de las neveras por el parterre posterior de la clínica. No pudo prever que, nueve meses después, gracias a la insistente menstruación de luz de la luna, un campo de mandrágoras gritaría su nombre en un aullido unísono, múltiple y desgarrador.



          

55 comentarios:

  1. Si el berrido de un niño de teta puede trocar una velada apacible en infernal pandemónium, cuanto más el aullido coral de las mandrágoras. Me entran ganas de subirme a mi escoba y salir pitando...

    Un abrazo precavido

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  2. Si la idea ya me gusta, el hecho de que las mandrágoras griten el nombre del doctor lo cierra de maravilla. Un abrazo, Susana.

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    1. Es que si no, no espeluznaba. Gracias, Víctor.

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  3. Jope, Susana, qué tremendo!!! Como dicen por aquí, eso de las mandrágoras es muy salvaje. Peor que mis hijos con las toses en invierno.
    Abrazos

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    1. Salvaje y ancestral, como la vida misma. Besos, Anita, gracias por pasar.

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  4. Subyuga el tono con que lo cuentas, aséptico, narcótico, incluso hasta la última frase. Y el contraste con la historia es brutal. Me gusta cuando cuentas casi sin querer contar.

    Abrazos.

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    1. Muchas gracias por destacar el tono y el contraste, Agus. La forma es fundamental. Besos

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  5. Las cosas suelen caer de canto, dando vueltas, torcidas; y rebotan, salpican trozos o acaban debajo de un sofá. Cuando una imagen tan sólida y contundente como "un campo de mandrágoras gritaría su nombre" cae plana, con una verticalidad tan dirigida, no sólo suena a bofetada, también crea unas extrañas corrientes expansivas alrededor, y un vacío imposible en el centro mismo del impacto.
    En fin, eso.
    Abrazo
    Gab

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    1. Uahu, menudo comentario, Gab, casi un micro en sí mismo. Mil gracias y un abrazo.

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  6. Susana, estremecedor relato de concepción de almas, con una fina narración que nos trasporta con facilidad a ese momento en que la fortuna, la dicha o simplemente el milagro de la vida tuvo lugar.

    Abrazos.

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  7. Me encanta este relato Susana. Una historia de principio a fin, que bien pudiera dejarnos ir hacia algo mucho más largo que, en tu generosidad, nos permites imaginar a cada uno de nosotros los lectores.
    Enhorabuena.
    Vigilaré las macetas de la terraza, no vaya a ser...

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    1. Donde menos se espera salta la liebre. Aunque algunos tienen cannabis. Gracias, un beso

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  8. Es que las semillas bien esparcidas siempre dan frutos.

    Además de que siempre podrá coger un poco de esa mandrágora y utilizarla, ya que tiene propiedades curativas no?

    Besos ;)

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    1. Mira qué apañaíca ella, cómo le saca partido... Un beso muy grande, Nieves (he pasado por tu blog y me rechaza otra vez el comentario).

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  9. "...menstruación de luz de la luna, un campo de mandrágoras gritaría su nombre en un aullido unísono, múltiple y desgarrador"
    Plas plas plas. Menuda manera de acabar un microrrelato lo que unido al título lo hacen una maravilla.

    Un saludo indio
    Mitakuye oyasin

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  10. Susana, la imágen o escena final es tan potente que descompone el micro en pedacitos. Es como si el texto anterior hubiera ocurrido hace años y lo único visible ahora fuera el grito de las mandrágoras.

    Felicidades por esta "fertilidad de las almas".

    un beso.

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    1. La verdad es que la imagen fue la que lo originó todo, Laura. Me alegro de que te guste. Besos

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  11. Jo, Susana, has convertido ese primer grito de vida en algo terrorífico. Y como doctor que soy, amante de lo vivo y lo muerto y de nintercambiar sus estados, estoy esècialmente horrorizado. ¿O no?
    Me gusta la comparación con esparcir las cenizas de los muertos. No contó, el doctor, con que estos llevaban demasiado tiempo esperando como para darse por vencidos con facilidad,

    Abrazos!

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    1. Me encanta horrorizarte, doc, pero sobre todo verte por aquí. Un fuerte abrazo.

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  12. Crudo, estremecedor y fantástico. Ocho frases impecables !!!! Un beso

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    1. ¡¿Las has contado?! Gracias Cariñón, un beso así de grande.

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  13. A mí me has recordado una peli antigua que de las flores surgían cuerpos.

    Claro que eso podria ser la segunda parte de este excepcional micro. Me gustan mucho las imágenes que suscita.

    Abrazos

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    1. Pues es verdad, ya sé cuál dices. Me gustaría volver a verla (¿La invasión de los ultracuerpos? una de vainas). Abrazos Isabel, gracias por pasar.

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  14. Es la primera vez que me ha recorrido un escalofrío al pensar en ese primer llanto que provoca el nacimiento, Susana.

    Un micro cimentado en un buen puñado de aciertos. La asepsia del tono, el fuelle argumental, su sujeción a lo esencial, la prosa sedosa que nos permite deslizarnos hasta el final y ese final coronado por las mandrágoras.

    Formidable.

    Un abrazo,

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    1. Muchas gracias, Pedro. Por los elogios y por dejarte horrorizar un poco, ¡me encanta! Un abrazo.

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  15. Buenísimo Susana, me han encantado los bebes mandrágora y como nos has llevado hasta su nacimiento.

    Besos desde el aire

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    1. Muchas gracias, Rosa, besos desde el parterre mandragórico.

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  16. ¡dios¡ es terrorífico. Lo de los bebés mandrágoras chillando su nombre. ¡qué bueno¡ qué redondo.

    Como dice Pedro deslizándose suavemente hasta el final rotundo.

    Besos

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    1. Es para volverle loco, claro. Se lo tiene merecido. Gracias Elena, besos.

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  17. Muy bien, Susana, uno de los que más me han gustado en este blog, creativo e ingenioso, ¿te visitó Amenhotep IV?
    Un beso.
    HD

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    1. A menudo juego con él a los dados, el problema es que raramente se deja ganar. Un abrazo, Humberto.

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  18. Pues sí que da miedo imaginar la escena. Me ha gustado mucho.
    Es lo que tiene los de andar "diseminando", que a veces acaba naciendo algo.
    Muy bonita la ilustración.
    Un abrazo

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    1. Hay un vacío legal en esas "diseminaciones", sí. Gracias, Nieves, un abrazo.

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  19. ¡Cómo me gustaría que determinadas almas dieran sus frutos una vez desprendidas del cuerpo¡

    ¡Fantástico micro!

    Abrazos desarmados y con mucha alma.

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    1. Esto daría para una larga conversación, Lola. Ya me gustaría tenerla. Abrazos en la distancia.

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  20. Esas mandragoritas lloronas me han conquistado, a pesar incluso, de sus gritos. Me gustó tu micro.

    Un abrazo

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  21. Yo nunca las ví bebés, Paloma, es curioso tu comentario (y alguno anterior). Muchas gracias, un beso.

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  22. Susana, otra manera de ver la paternidad irresponsable.
    Este comentario es in vitro.

    Abrazos diseminados.

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    1. Vitrificado o no, Sergio, un abrazo. Gracias por pasar.

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  23. Buen micro Susana, en donde todo empieza muy aséptico y se desliza de forma súbita hacia el parterre con el escudo de la ley. Esa ley con fecha de caducidad en donde lo que hoy es un atropello, mañana es una labor más de jardinería. Como siempre, no contaron, ni unos ni otro, con la Luna ni con las mandrágoras. Qué menos que un grito desgarrador.

    Muy bueno, y con muchas aristas, o tal vez caras.
    Un beso.

    ** Ya me hice con las Pirañas, ya te cuento.

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    1. Sí que hay aristas, pienso yo, en estas cuestiones que son legales y morales a la vez, porque jugamos con la naturaleza sin saber. Gracias por tu comentario, Arte Pun, espero tu mordisco pirañero.

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  24. Que miedo!,y que trágico a la vez.Precioso
    Le pongo una nota cómica , para compensar?
    La mandrágora , pertenece a la gran familia de las solanáceas, entre ellas, la Atropa belladona, misteriosa, medicinal y tóxica y las más simpáticas y familiares:el tabaco , la patata, tomate ,pimiento y berenjena, que agradable sorpresa se hubiese llevado el doctor!
    A propósito:ayer incineramos las orugas del escarabajo picudo, desprendian un aroma tan agradable , que, el perro Pluto, se dió un festin, ajeno a prejuicios.No ha muerto

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    1. Me interesa esa Atropa belladona, medicinal y tóxica en una familia de patatas y berenjenas. Una información muy jugosa, como la del buen Pluto, que como los perros extractores de mandrágonas, te limpió el patio. Gracias por tu sugerente comentario y un beso enorme, Anónima farmacéutica.

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  25. Ah! Mme ha gustado. Lleno de una magia fantástica...

    Un placer la visita.

    Un saludo.

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    1. Un placer tu lectura. Gracias, Moderato, bienvenido.

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  26. Bien podría ser una crítica a todo lo irrecuperable con los recortes en investigación y desarrollo. Las almas y sus gritos...nunca estará manido el decir que deben ser las protestas al respecto.
    Bueno, no es por nada Susana, solamente por descubrir otro brote de este genial micro.

    Un abrazo.

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    1. Es una lectura interesante, desde luego gritos hacen falta en este panorama tan poco prometedor. Yo me sumo a las mandrágoras. Muchas gracias, Enmascarado, abrazo grande.

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  27. ¡Wow! Qué final. Estupendo.
    Mezcla de realidad y fantasía de la mejor manera... Me encantó.
    ¡Saludos!

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  28. Las mandrágoras, desde que vi El Laberinto del Fauno, me llaman la atención como para leer sobre ellas. Saludo Susana, je.

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  29. Este mira que le entiendo y me encanta. Qué bueno eso de "huérfanos de voluntad" y la menstruación lunar. Relato de miedo. Este relato ha recibido un premio que solo tienen unos pocos, se lo he dado a leer a mi mujer.

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  30. Te aseguro que es un premio eso de que Ximens le de a leer a Saly este micro. Pocos lo consiguen. Pero no es para menos. Muy bueno, el tono, la historia y sobre todo ese final tan potente y que sse incrusta en la memoria. ¡Muy bueno, de verdad!

    Besitos

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