Foto: David Larrosa, 10 años

viernes, 27 de enero de 2012

Los viernes conversamos

     Me comentaba Rosana Alonso que hablando con Jesus Esnaola habían coincidido en una duda: si la lectura de microrrelatos dentro de un círculo de lectores especializados, que no sólo se lee entre sí sino que también lee bastantes libros sobre el género, no estaría condicionando la relación del autor con el texto.

     Los lectores de microrrelatos en blog que dedican un tiempo diario a la lectura de un círculo determinado acaban por entender a la primera, captar matices más ocultos y profundos y detectar temas, obsesiones y voz de quien escribe. Pero esto, que puede causar una primera satisfacción en el autor, podría provocar también su alejamiento de un lector menos especializado, menos próximo pero igual de válido y necesario.

     El microrrelato debe tirar del lector, acercarlo y exigir su participación... Pero esta mecánica tiene muchos grados distintos de dificultad. Acababa preguntándose Jesus: ¿uno quiere solo lectores de micros habituales o quiere ampliar el círculo de lectores consiguiendo así que gente que no se hubiera planteado leer microrrelato lo lea... ?

     ¿Cómo lo veis?


41 comentarios:

  1. ¡Upss! Creo soy la primera, pero voy a entrar porque como no soy especialista y me he atrevido con tus preguntas, que me encantan, pienso que os puede servir mi opinión que es muy simple.

    Abrirse para tomar perspectiva de lo que se hace y ampliar a quien no tenga experiencia en los temas es importante y pienso que necesario, por la frescura que aportan y por lo que
    pueden aprender y enamorarse del género.

    Y para eso este medio es ideal.

    Gracias, Susana, por despertar nuestras neuronas en la mañana.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias a ti, Isabel, por abrir fuego. Sin embargo ya me has provocado otra duda: ¿este medio es el ideal?

    ¿Nos visita algún lector que no sea escritor? ¡Que levante la mano, que saco el pastel!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y tanto, Susana, la mayoría de los que visitan mi blog, por ejemplo, no han escrito jamás. Y sé por ellos, que a través del mío pasan a vuestras casas, y me comentan de vosotros.

      Eliminar
  3. Eso, que se manifiesten los lectores que no escriben o leen microrrelato habitualmente pero que sí pasena por las bitácoras dedicadas a ello. Su opinión es muy valiosa. Yo más que dar la mía voy a contar la anécdota que la muestra.
    Una compañera de trabajo que sabe de mi afición, y a la que enseñé un par de micros de ganadores de ReC y uno mío finalista, me dijo que no los entendía, así de claro (esta mujer lee habitualmente, sobre todo novela, pero tiene buena educacion lectora). Me pidiò libros de microrrelatos para ver si le cogía el gustillo y me confesó que muchos de los micros no los comprendía y que, con los que comprendía, se le hacía raro pasar de un tema por ejemplo muy triste en una página a uno jocoso en la siguiente, que había necesitado dejar pausas en las que leía otras cosas en su lectura del libro de microrrelatos. Similar experiencia he tenido con algún familiar, primo o amigo.

    En mi caso, yo he observado que en general adquieres sin darte cuenta una destreza para leer los microrrelatos. Si los textos encima son de alguien a quien conoces ya de hace tiempo, la captas en seguida, por muy enigmático o abierto que sea el microrrelato lo pillas (aparte sería las lecturas diferentes que pueda tener un texto a sabiendas del autor y también las interpretaciones inesperadas que sorprenden al propio autor-precisamente estas últimas yo creo que podrìan venir del lector no acostumbrado a la lectura de microrrelatos-).

    Yo creo que sería buena cosa abrir campo como dice Isabel, que lectores reacios se animen a leer microrrelato. Por eso la pregunta que me hacía sobre si no convendría que no se estrechara el círculo lector, que el texto se enfrente a lecturas digamos limpias, que no saben del estilo de los autores ni de sus temas favoritos y que para alguien que se acerca por primera vez a leernos sería deseable que no se sintiera ajeno, que pueda entender o al menos empatizar con lo que lee.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que para abrir ese campo, para llegar a lectores reacios hay que sacrificar una parte de la esencia del microrrelato tal como se entiende en ámbitos muy literarios y que es (si no entiendo mal) lo que dice Jesús más adelante.
      Con antologías, con libros de autor o con concursos de radio,que he dejado entre los "profanos" y que he podido ver cómo reaccionan a su lectura he constatado que se aceptan mejor aquellos que tienen una lectura lineal, fácil, de sorpresa final, de impacto, de emoción fuerte e inequívoca, de sonrisa fácil, mientras que en la mayoría de los casos se produce el efecto ¿y? que comenta Jesús y que probablemente estén mucho más trabajados y exista más alma y carne del autor.
      Sin embargo, los otros no dejan de ser microrrelatos.
      Lo de las lecturas me parece interesante, en especial cuando ya conoces la voz interior del autor. ¿Puede ser ese un impedimento, un lastre también? ¿Para autor o para lector? O tal vez para el micro en sí.

      Eliminar
    2. Xesc esto último que dices me interesa y creo que también sobrevolaba la conversación, cuando hablé del tema con Jesus.

      Eliminar
  4. Claro, uno querría tener cada vez más lectores, pero si eso implica renunciar a la propia voz o al concepto que uno tenga del género, pierde la gracia.

    A mí me pasa como a Rosana, en el mundo real, salvo contadísimas excepciones, no me entienden, jejej.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ni falta que hace. Que somos egoístas y queremos tus gigantes sólo para nosostros.

      Eliminar
  5. Bueno Pedro ya somos dos ;)

    No claro no, eso no. Dejar de ser tú con lo que cuesta encontrar una voz propia, o dar con tu manera de ver las cosas, pero sí me lo preguntaba en general, el acercar el género a lectores potenciales, que no se asusten porque la primera vez se enfrenten a un texto difícil. La labor en ese sentido de La microbiblioteca me parece admirable, y me gustaría que se extendiera a otras bibliotecas públicas del país (si es que no las cierran antes y nos piden que en las horas libres hagamos voluntarioado en centros pùblicos (bibliotecas, polideportivos...etc-Ana Botella dixit-)

    Abrazo

    ResponderEliminar
  6. A mí esto me ocurre con la poesía. De cada diez poemas, pillo uno. 1 de 10. Me consuela pensar que mi media, al menos, se mantiene intacta tanto en la lírica autóctona como en la checa, rusa o angoleña. Y sin embargo, cada vez leo más poesía. En mi caso, hay un componente de extrañamiento que me resulta casi irresistible. Pero ahí sigo, 1 de 10.

    Luego vuelvo con el tema de la complicidad.

    Abrazos, y gracias Susana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ah no hijo no: yo pillo 1 de cada 10 y no reincido. Es decir, que no soy lectora de poesía porque eso de descuernarme contra un muro impertérrito pues no. Me quedo con los clásicos, que me enseñaron a descifrar, y con los modernos más accesibles. Y creo en relación con el microrrelato a la mayoría de la gente le pasará como a mí con la poesía... Lo tuyo con la angoleña me parece muy sospechoso, vamos. (¡Odyyyyyyyys! ¿Dónde estás?)

      Eliminar
    2. Me solidarizo con esta delma. 1 de cada 10. Y soy generoso.
      No sé si a los poetas les preocupa este mismo conflicto. Me temo que no. Si cambiaran de parecer para inundar el mundo de poesía (lo cual sería una imagen hermosa) probablemente ya no sería poesía o quizás resultaría que todos hemos aprendido los secretos del checo, ruso o angoleño.

      Eliminar
  7. Jesus Esnaola nos ha hecho llegar este comentario:

    Es una duda que me surge en ocasiones. Entre nosotros hacemos lecturas especializadas y estamos muy de vuelta. Muy reveníos. El comentario surgió a partir del micro con el que llegué esta semana a la final mensual de ReC. Al poco de enviarlo al concurso, sin saber si había sido seleccionado, lo compartí con Rosana y comentamos que era bastante tópico temáticamente, quizá el final era un poco más original. Y surgió la reflexión de si lo que lo convertía en un microrrelato tópico era que lo fuera realmente o lo convertía en tal nuestra mirada sobre él, una mirada muy acostumbrada a leer microrrelatos, tanto de escritores consagrados como de compañeros de la blogosfera. Y nos hicimos esta pregunta que hoy planteas.

    A mí me ha ocurrido con frecuencia que microrrelatos a los que no les veo gran mérito, algunos en los que no consigues desmarcarte de lo que ha sido escrito un montón de veces por otros, son sin embargo muy apreciados por algunos lectores que, me consta, no tienen costumbre de escribir microrrelato, ni de leerlo. Por el contrario hay otros que en su complejidad o intertextualidad solo son apreciados por escritores y lectores muy habituados. Esa incomprensión de la que hablan Rosana y Pedro es muy frecuente, cuando no por el terrorífico “¿y?” que no expresa incomprensión sino indiferencia. Soy partidario de la exigencia personal y de la búsqueda de la originalidad, pero tengo mis dudas sobre si a veces nos volvemos un poco locos y acabamos siendo más papistas que el Papa.

    No pretendo invitar desde aquí a la autocomplacencia, uno de los peores enemigos del escritor, de cualquier creador. Conocer la historia, la teoría, la obra de los grandes y los menos grandes, es indispensable para la formación de un escritor. Todos los que me conocéis sabéis que soy crítico con el todo vale con tal de que sea breve y siempre animo a buscarle la vuelta a todo, pero a veces dudo de si vamos (voy) demasiado lejos.

    No hace mucho charlábamos en el blog de Daniel Sánchez Bonet sobre este tema, puede que un tanto tangencialmente. Él defendía una escritura con menos pretensiones, quizá más divertimento. No estamos de acuerdo en ese punto pero reconozco que, en ocasiones, dudo si su postura tiene más validez de la que le otorgué en su momento.

    También es posible que, realmente, el microrrelato como género exigente con el escritor y el lector esté abocado a un lector especializado o, al menos, más preparado y esforzado de lo habitual.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jesus, ahí reside el conflicto, y ya de por sí es muy interesante que exista. Por un lado a todos nos gustaría que el género fuera más allá e irrumpiera entre el gran público, al menos al nivel del cuento o el relato. Pero por otra parte todos coincidimos en desdeñar y combatir la presunta facilidad, y reclamamos calidad y ambición.

      Yo soy del Barça, así que creo que se puede jugar bien y ganar.

      Abrazos.

      Eliminar
    2. Me parece una gran reflexión la de Jesús (como padre del debate de hoy se ha de notar)
      Creo que no podemos pretender buscar (encontrar) el arca perdida porque no es más que una quimera. Puede que exista terreno para todos los lenguajes, experimentos, búsquedas, pretensiones, estilos... y así una parte llegue a un público más alejado del microrrelato (no sé cuál, ni quién, ni cómo) y otro ámbito más endogámico o mejor dicho, más sectario en el que ese campo de experimentación y de intertextualidad sea mejor recibido.

      Eliminar
  8. Los que comentan en mi Blog suelen ser microrrelatistas consagrados, gente que conoce bien el género, que escribe micros, que lee bastantes al día. Un comentario de ellos alabando un texto mío, me llena de orgullo, me da una satisfacción incomparable. Pero cuando me encuentro a un amigo por la calle, o en el trabajo (de esos que nunca comentan pero que me leen siempre y que no saben nada del mundo microrrelatero), o a mi primo (que sólo acabó la ESO), o a una madre del colegio de mi hija (que casualmente ha descubierto mi Blog y que su afición favorita es cocinar) o a mi tío (que siempre ha sido mecánico y lo único que lee es el Marca)... Y VAN A ME DICEN, JODER MAR, QUÉ BUENO, LO QUE ME HE REÍDO, O QUÉ DRAMON, O QUÉ MACABRO, O QUE ME HA ENCANTADO, O QUÉ INGENIOSO, O ME HAS PUESTO LOS PELOS DE PUNTA... Pues eso, entonces, es que me muero de placer, porque me gusta llegar a todo el mundo. Aunque como dice Agus, y aunque yo no soy del Barcelona, se puede jugar bien y ganar.
    Un beso Susana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No puedo estar más de acuerdo con Mar.

      Pero a modo de anécdota, comentar que de amigos y familia muy pocos (¿uno?, ¿dos?) se han atrevido a entrar regularmente. Cuando lo hacen y al tiempo les preguntas te comentan, "ah, sí, sí. Qué bien ¿no?. Muy chulo. Y toda esa gente, jo, muy buenos ¿verdad?. Bueno, la verdad es que la mayoría no lo entiendo, pero muy chulo, ¿eh?" Y tú les preguntas, "¿y por qué no dejas mensajes en los blogs?" Respuesta: "Uy, no. Qué miedo. Es que es tan complicado todo"
      Traduciendo, huyen despavoridos porque no se sienten a gusto aunque lo admiren, porque no entienden este género. Tal vez sea como un jarrón chino, todos le vemos valor pero...

      Buen finde

      Eliminar
  9. He leído todos los comentarios escritos hasta ahora, y me he planteado seriamente si entrar en el debate o no porque mi opinión diverge un tanto de lo que se ha dicho. De los micros que he escrito hasta ahora, los que más me gustan a mí, son los de lectura fácil y suelen ser los que mejor funcionan. Casi siempre intento dejar pistas para aquel que quiera ir mas allá sumergiéndose en una lectura más profunda, aunque creo que nunca he conseguido que pillen estas segundas lecturas. Quizá no he entendido el género, aunque debo decir que para mí es un medio diferente donde caben todos los géneros.
    Resumiendo. Creo que hay pocos lectores de microrrelatos que no estén interesados en escribir. Creo que, tal y como decís, el círculo es muy reducido y que la gran mayoría de nuestros escritos no favorecen que eso cambie. Creo que estoy más cerca del cantautor que del poeta, y creo que ambos, "cuentacuentos" y "literatos" tienen cabida en este medio.
    Gracias Susana por el espacio.

    ResponderEliminar
  10. Me pasa como a Fernando, leída la propuesta y los comentarios tenía muchas dudas de participar en el debate po lo simple de mi argumento.

    Es cierto que yo acabo de aterrizar en este género como escribidor y que antes había leído muy poco microrrelato si lo comparo con mi consumo de relatos o novelas. Dicho esto, intentaré responder.

    Como lector, disfruto leyendo a quienes sabéis manejar el género -y eso se nota muy pronto- por dos razones: goce y aprendizaje.

    Cuando publico en el blog cualquiera de mis criaturas, acuno la ilusión de que me lean quienes entienden y quienes no y valoro los comentarios psor igual, siempre considerando la posición de quién los hace.

    Intentando responder, diré que no creo que s eamos nosotros quienes podamos abrir el círculo, sino que este se abrirá en tanto en cuanto vayamos llegando a más lectores.

    No es menos cierto que habrá lectores a los que nunca lllegaremos, personas que puedan creer que lo nuestro es una voutade o una tontería con la que perder el tiempo o cualquier cosa menos literatura.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues coincido totalmente contigo, Pedro, en la valoración de los comentarios, en la ilusión y el disfrute y en la dificultad para abrir el círculo de lectores.

      La difusión es difícil... al menos, la difusión tal como uno la sueña. El blog nos ha dado una sensación de control difícil de igualar. Pero atrae sólo a similares.

      Eliminar
    2. Bueno, hay que hacer un pequeño movimiento para que no atraiga sólo a similares. Yo trato de hacer una movida por fuera del ámbito de los blogueros. Eso sí, esos comentan poco, o como anónimos, o por mail.

      Eliminar
  11. Hay microrrelatos que por su temática, estructura, atmósfera y otros elementos, te hacen pedirle al lector un esfuerzo, porque si no, el microrrelato se te desmoronaría entre las manos. Ahora, corres el riesgo de que no te entienda ni el tato. Cuando hablo de entender o no, quiero decir que el lector tenga una idea sobre él, sea, o no, la que querías transmitir. Luego están esos microrrelatos que tú crees que son más claros que el agua de un manantial y va uno o dos comentaristas y dicen que no lo pillan. Bueno, en este caso puede pasar que ellos no estén en onda, tu onda, o que tú hayas creído una cosa pero el resultado sea otra. Por último están los de lectura directa, aunque admita diferentes lecturas. Yo creo que deben primar estos últimos, que los de mensajes casi subliminales deben constituir la excepción, porque escribimos para comunicar, no para dejar al lector con cara de póker.
    En esto de las lecturas, yo tengo suerte porque cuento con Juan que no tiene pelos en la lengua, y con una amiga que tampoco. Así que si alguno de los dos me dice que no se ha enterado de nada, ya puedo ir revisando el texto porque lo más probable es que nadie, o casi nadie, lo entienda. Por tanto, creo que el lector tiene que llevarse su lectura del microrrelato, aunque tú hayas querido ir más allá, pero quedarse con su visión porque si no ve nada, con nada se puede quedar y eso, la mayoría de las veces es problema del que escribe.

    En cuanto a la poesía creo que estamos hablando de algo diferente. Para mí, la poesía es emoción, sentimiento, expresión del ánimo y llega, o no, a las entrañas del que lee. El microrrelato, sin desdeñar lo anterior, ya que debe estar impregnado de emociones, se aleja un tanto, busca una distancia para contarnos una historia. Y esa historia debe ser reconocible por quien la lea.

    Abrazos y besos a repartir.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo con lo expuesto por Lola.

      Eliminar
    2. Yo también tengo a quien le leo lo que escribo y lo utilizo de baremo. Es alguien a quien ha acabado gustándole los micros a fuerza de leerle. Así que, cuando pone cara de que no lo pilla, no es que sea un relato más críptico de la cuenta, como pensaba al principio en un alarde pedante, es que me he dejado datos en el tintero.

      Eliminar
    3. Yo también estoy de acuerdo con Lola, y si uno tiene la suerte de tener lectores y críticos de cabecera y no lo entienden,.... no es que sea elíptico, como dice Lola es que algo falla.

      Eliminar
  12. Susana, felicitaciones por esta ventana de los viernes. Me han parecido muy interesantes todas las opiniones, se aprende mucho, gracias a todos. Me ha pasado que cuando he ido leyendo a uno por uno, empezando por atrás, manías, en todos he terminado diciendo, lleva toda la razón. Voy con poco tiempo, así que intentaré comentar más adelante.
    Abrazos y buen fin de semana

    ResponderEliminar
  13. Bueno, en un punto yo sería uno de esos lectores. Puesto que si bien escribo, no son microrelatos (Recién hace un tiempo estoy comenzando con algunas brevedades torpes). A mí hasta ahora no me ha sucedido eso de no entender, en realidad también cuando abordo un texto no pienso en la capacidad o no de entenderlo si no en la sensación que éste me pueda provocar (sinceramente creo que ningún texto se comprende totalmente, ninguno. La magia reside en hacerlo propio y otorgarle un significado específico. Todos los textos son crípticos, solo que algunos también son intrincados).
    Si me ha sucedido no comprender por cuestiones culturales (yo soy argentino) ya sea con las palabras, la historia y todo ese inconsciente colectivo propio de cualquier sociedad. Creo que este factor es mucho más determinante en un microrrelato, en la elección de las palabras (si el interés es masificar lo más posible el texto) debe primar un concepto de universalidad.

    Por otra parte coincido con la anécdota planteada por ROSANA. Creo que en mi vida he leído dos libros de micros, o sea que no soy autoridad al respecto (y en nada). Pero también de estos libros me fui con la sensación de "empacho espiritual"... demasiadas voces, demasiadas imágenes, demasiadas estéticas; ¿Es posible encontrar la voz de un autor leyendo sólo un texto?, ¿No le afecta al microrrelato ser un género condenado a la antología de varios autores?,,, Siempre queda la sensación de que juntaron un montón de bellezas. Lo cual de ninguna manera es un libro, un libro es un recorrido, no un ropero de estrellas.

    Y tomando palabras de AGUS lo mismo sucede con la poesía; es mucha la gente que no comprende la poesía (puesto que es el género irracional por excelencia, es abordar el significado de la palabra hasta que lo pierda, hasta que sea sonido, hasta que se encuentre en otro significado, en el mejor de los casos, cuando ocurre el milagro)... Ahora, ¿no podría pensarse en microrrelato como un género a caballo entre la poesía y la prosa? porque si bien es prosa, en su construcción creo que el microrrelatista se acerca mucho más al oficio del poeta. Sobre todo por la dictadura del espacio, lo cual lleva a la profunda comprensión de que cada palabra tiene un valor propio y no existen los sinónimos. Y es ahí, me parece, donde se inicia el primer rasgo de "incomprensión"... un género que pende tanto del uso de la palabra exacta es muy probable que termine a la vera de la incomprensión.

    continúa...

    ResponderEliminar
  14. Por último, con respecto a los nuevos lectores o no. Me parece, si me equivoco corrijanme, que prácticamente todas las personas que comentan son escritores/as de algo. Esto es natural, puesto que este medio lleva mucho tiempo en su ejecución; entonces, es improbable que personas ajenas a los blogs se interesen por leer (tengamos en cuenta lo incómodo que es leer por la pc, mucho más para el lector propiamente dicho (no es un juicio valorativo, sino de cantidad de lectura, creo que en Internet es muy poco lo que se lee y el modo de hacerlo es menos intenso)) textos por Internet; una persona ajena a la literatura virtual, no creo que encuentre tiempo material para navegar leyendo blogs (más allá de que visite algunos por afinidad personal)

    ¿Hasta qué punto uno debiera "sacrificar su voz" en pos de atrapar nuevas pupilas?, es lo mismo si me preguntaran "me caso con María o con Luisa?"... Creo que es un equilibrio que busca cada uno, la respuesta siempre es muy personal.

    En mi caso creo que la aceptación artística es indudablemente un milagro; si alguien tuviera la forma exacta de lo que le va a gustar a la mayor cantidad de gente posible sin dudas sacaría un Best Seller por semana (y todavía nadie lo hace, y todavía se tropiezan con un fiasco de ediciones gigantescas a la basura, y todavía publicaciones por las cuales nadie daba dos monedas terminan haciendo babear a los editores)... Así que todavía, por suerte, no sabemos nada.
    Me parece que no hay que preocuparse demasiado por eso, llega sólo o no llega nunca pero no depende estrictamente de uno... y dado el caso ¿de qué sirve tener millones de lectores si uno no quisiera ser su propio lector, aunque sea por un momento en el día?

    Bueno, como siempre muchas gracias por el espacio y por la recepción; puesto que soy de otro sitio, un intruso en la secta (tomando una vieja entrada de Manu Espada)

    Abrazos Susana; creo que ya te lo dije, pero esto que hacés los viernes es sumamente importante. Las almas que recolectan voces son sublimes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno Juan, ya con este último piropo me declaro públicamente rendida a tus argentinos encantos. Te salva la distancia, que si no...

      Eliminar
    2. Mi círculo de amigos normales, es decir, no escritores, no solo no entienden mis micros, sino que me dicen que después de leerlos han llegado a una conclusión: estoy trastornado. Yo siempre escribo lo que gustaría leer a mí, pero reconozco que en ocasiones me adapto a las circunstancias. Estoy acostumbrado a escribir por encargo, ya que mi trabajo de guionista consiste en escribir textos de todo tipo que en mi vida escribiría si no fuera porque me lo encargan. Dicho esto, contaré un secretillo. Siempre suelo escribir textos de corte fantástico, pero el año que gané ReC me di cuenta que el jurado valoraba más los textos de corte realista, así que me adapté y me puse a ello, cambiando mi estilo habitual, el realismo siempre es manos críptico, mas comprensible, más valorado. También pasa en el cine. Incluso el drama está considerado más que la comedia. Con esto quiero decir que comprendo lo que quería decir en su día Daniel Sánchez Bonet respecto al entretenimiento, porque a veces resulta frustrante que la gente normal no te entienda, solo los otros miembros del club parecen capacitados para ello. U en este punto es donde cada uno de elegir qué es lo que quiere. Se me ocurre como el caso contrario otro ejemplo: Spielberg. Cuando quiso que la crítica le valorara y le dieran un Óscar tuvo que cambiar su estilo de entretenimiento dirigido al gran público y se puso a rodar en blanco y negro. Seguro que no lo hubiera hecho jamás si no fuera porque quería deslumbrar a la crítica. Luego volvió a su estilo de entretenimiento habitual y rodó Jurassic Park. En conclusión, escribiré siempre lo que me gustaría leer y en ocasiones cambiaré mi estilo para adaptarme a alguna meta, eje puede ser, por qué no, el mero entretenimiento.

      Eliminar
    3. Bueno Juan, muy completas y con enjundia tus reflexiones. Lo de empacho espiritual define muy bien la necesidad de leer los microrrelatos de a poco, combinando con otras lecturas.

      Y Manu, me parece definitivo lo de "escribir lo que a uno le gustaría leer", eso me decía un amigo que se había decidido a escribir un tipo determinado de libro porque no encontraba lo que quería leer y pensó que lo escribiría él.

      Saludos a todos
      Gracias Susana, a mí también me gustan los viernes.

      Eliminar
    4. Jaja, la de cosas que la distancia guarda en su conciencia; ella es autora de muchos posibles e imposibles, un fuerte abrazo Susana.

      Me gustó el comentario de Manu; porque muchas veces adaptarse no significa traicionar nada. En un punto uno escribe en un tiempo y en una circunstancia específica (es imposible tomar lo escrito como una isla conceptual). Además, me cae muy bien cuando una persona reconoce sus finalidades, un abrazo.

      Muchas gracias Rosana por la buena pupila al comentario... históricamente las antologías no son cosa fácil, incluso aquí en Argentina ha habido personas (que en general eran editores o lectores especializados en la materia) exclusivamente dedicadas a confeccionar antologías. No sé si será cosa mía, pero últimamente noto cierta liviandad a la hora de acumular textos y aunarlos bajo un título.
      Reconozco que esto causará risas (si alguien lo lee) pero yo no conocía la palabra "enjundia",,, también gracias entonces por ampliar mi vocabulario. Un abrazo.

      Eliminar
  15. A mi opinar de estas cosas me produce vergüenza: ni soy escritor ni escribo micros. Otra cosa es que los publique. Lo que plantean es cierto pero es lo que debe decidir el autor: ¿que tipo de lectores quiero? A mi me pasa que algún autor de entrada "no llego", pero intuyo que es problema mío, que necesito leer más de él, crecer hasta pillarle el registro. Si lo logro habré alcanzado su literatura, si no lo logro, pues a por otro autor. En fin, que si decides ser talibán del Rec, tendrás tu público; que si decides hacerte tu propio disparador de ideas y emociones, tendrás otros lectores. O no, que se yo.

    ResponderEliminar
  16. Hermoso tema, Susana, me gustaría hablar tanto de estas cosas, hasta estuve a punto de abrir un debate en mi blog, pero me pareció fuera de lugar.

    Te cuento que yo escribo lo que me place, jamás escribo para "especialistas", es más, trato de tomar distancia de las opiniones técnicas, pero, a la vez, respetándolas.
    Ya sé de antemano que cuando un texto es demasiado halagado por un "especialista", justo ése, no va a gustar al lector medio, al lector común, al lector verdadero.
    Muchas veces leo comentarios del tipo "un personaje creíble", "un relato bien desarrollado", "el final es redondo", etc. Pero en Arte, a mi forma de ver, es más simple, las cosas gustan o no. Por ejemplo, yo soy fan de Samuel Beckett y lo leo por el placer que me producen las frases, aunque sus libros sean confusos, no cierren o lo que fuere.

    Como escritor de blog, lamentablemente, siento que le tomé el tiempo a los lectores, como dije, previamente ya sé cuándo un texto va a tener más de 200 comentarios o apenas 170. Eso hace que, algunas veces, elija un texto efectista. Repito, es una lástima, pero tampoco me dejo guiar tanto por esta variable. Lo cierto es que no me considero un escritor de microrrelatos, simplemente escribo textos acotados por los tiempos del blog (que son los tiempos del siglo XXI).

    Un hermoso tema, repito. Lo cierto es que cuando un texto me gusta mucho a mí, sé que no voy a coincidir con los "especialistas", esto me indica que voy por el buen camino para llegar al "gran público". Objetivo que, lo confieso, tengo en mente.

    Me encantaría hablar de estos temas cara a cara, lástima las distancias. Pues quedan muchos, ejemplos: "¿somos sinceros al comentar en un blog?". "¿seguimos a quien nos sigue o quien nos gusta de verdad?", "¿tiene sentido relanzar cada semana un nuevo texto para ver las mismas 'caras' diciendo algo parecido?"... y lo que más me ha llamado la atención últimamente. Lo escuché en un reportaje a un escritor consagrado: "Los blogs son una forma de mantener a raya a los posibles competidores talentosos, ellos se quedan ahí, en su mundo virtual, sumando un seguidor tras otro, comentándose mutuamente, mientras nosotros nos dedicamos a escribir novelas para la gente de verdad."

    Un beso enorme.
    HD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parece muy interesante tu testimonio por la cantidad de seguidores, lectores y comentaristas que manejas, que es realmente excepcional. Además me sorprende que en otro comentario digas que basta con "hace un pequeño movimiento" fuera del ámbito de los blogueros para obtener un tipo más amplio de lectores; sería interesante, muy interesante, que nos transmitieras tu experiencia puesto que el planteamiento de hoy surge de dos personas que quieren ampliar el cerco de sus lectores.

      Humberto, las últimas preguntas tienen también mucha enjundia, y no digamos el comentario del escritor consagrado. Es probable que la endogamia sea más una limitación que una especialización... la duda que está servida. Muchas gracias por las sugerencias, serán abordadas. Un abrazo.

      Eliminar
    2. Claro que sí, interesantísimas las reflexiones de Humberto (como suelen ser); coincidiendo con él que lo mejor es hablar de estos temas cara a cara voy a ser breve y remarcar esas preguntas que deja flotando: "¿Seguimos a quién nos sigue o quién nos gusta de verdad?", "¿Tiene sentido relanzar cada semana un nuevo texto para ver las mismas 'caras' diciendo algo parecido?"...

      También muchas veces me ha pasado de leer textos que realmente me han gustado pero no me surge comentar nada; muchas veces la belleza nos deja sin palabras. Y el oficio de comentar fácilmente se vuelve monótono.
      Creo que, perdón la insistencia, volvemos al mismo punto de las finalidades que uno tenga a la hora de escribir... (Que nunca son tan concretas ni lineales), pero a priori diría que si entre esas metas está la de llegar al gran público uno sabe de antemano que históricamente eso contradice a la elite que se siente con el derecho a decidir qué es y qué no es literatura (cuando la literatura hace siglos ha dicho que ellos no son),,,

      Apasionante debate; un gusto leer comentarios como este.
      Fuerte abrazo a los dos.
      Al final no fui breve.

      Eliminar
    3. Sobre las preguntas que destacas, Juan, me consta que tu postura es muy individual y valiente, que no vas en busca del lector fácil en absoluto. Sin embargo tus lectores crecen.

      Me quedo con tu pregunta anterior: ¿de qué sirve tener millones de lectores si uno no quisiera ser su propio lector, aunque sea por un momento en el día? Creo que este planteamiento, contrapuesto a la idea de sacar textos para escuchar respuestas parecidas cada semana, sería la pista-conclusión ideal para mí.
      Muchas gracias.

      Eliminar
  17. Me parece muy interesante lo que plantea Humberto, y las preguntas Susana dan para futuros viernes. Y el nuevo comentario de Juan complementa lo dicho por Humberto. Es cierto que a veces no apetece comentar, y no siempre porque lo que vayas a decir no sea puro halago hay veces que me parece que sobran las palabras, que me parece que lo que diga estropeará el texto. Me quedo con lo planteado y lo reflexiono. Me parece muy interesante también la frase del escritor consagrado y la endogamia bloguera.
    Gracias

    ResponderEliminar
  18. Y muchas gracias a Ximens, a Arte Pum, a Mar, a Miguel Ángel, porque con todo lo que dicen a mí me ayudan a reflexionar sobre lo que pueden o no llegar mis micros.

    Más besos para todos.

    ResponderEliminar
  19. Muchas gracias a ROSANA y JESUS por compartir un tema que ha fomentado el diálogo entre todos, y a ISABEL, MIGUELÁNGEL, XESC, PEDRO, MAR, AGUS, FERNANDO, PEDRO SÁNCHEZ NEGREIRA, HUMBERTO, LOLA, ARTE PUN, JUAN, MANUESPADA y XIMENS por aportar vuestras opiniones y diferentes puntos de vista que enriquecen a todos.
    Saludos y hasta el próximo viernes.

    ResponderEliminar