Foto: David Larrosa, 10 años

martes, 24 de enero de 2012

POSTAL DE BARRIO



     Para coser se quita el abrigo, pero no la gorra de lana de colores. El petate aguarda, sentado como un centinela, a que él haga su labor. Ajeno al lento desgranar de ancianos que transita por el centro cívico, Manuel se enfrasca en el remiendo de una vieja cazadora de napa. Sólo de vez en cuando una de las secretarias pasa y le dice algo, a modo de saludo simpático o de complicidad con su rara presencia en el ateneo.
     -¡Un carajillo! –grita el señor Domingo desde la mesa vecina.
     Aunque tiene un periódico, clava en Manuel una mirada ávida. Sus ojos de pez, ampliados por los lentes, le escrutan. La lengua de lagarto jurásico pasea por la boca entreabierta; suena un jadeo de bronquios cargados.
     -Esto sí que fue un partido –dice. Da una palmotada al periódico-: sí señor, bonita portada. ¡Cinco a cero!
     Afuera hace frío. Frente a la sucursal, la tienda de campaña que acumula tres semanas de protesta está hoy vacía.
     -Al menos, una alegría –sentencia el señor Domingo.
     Manuel no dice nada, pero levanta una mano con los dedos abiertos. Él también es del Barça.


36 comentarios:

  1. Hola Susana, tu postal de barrio es como debe ser una postal, muy visual. Y lo de barrio le da el carácter de cercanía, alejada de las postales que podrían interesar a los turistas. Lo de remedo me choca, ¿es eso lo que quieres decir? más me pegaría "remiendo", pero no sé si es un baile de letras o es mi entendimiento el que baila.
    Los ojos de pez me transportaron por un instante a tu pecera.
    Gracias por el relato. Abrazos

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  2. El título me parece muy acertado. Retratas una escena en la que la ausencia de movimiento, la quietud, se convierte en personaje. Apenas un zurcido, un saludo que se pierde y un gesto final de victoria formal. Me atrevería a decir que no hay ni realidad, sólo rutina o los restos de un naufragio. Los personajes, ni siquiera Manuel, alcanzan su cota de protagonismo; y permenecen relegados en el paisaje, esquinados.

    Abrazos.

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  3. Postal de barrio y de domingo, añadiría yo. Fenomenal cómo vas dibujando estos personajes que desgranan el día en torno a un zurcido, dos comentarios desganados y una victoria de fútbol.

    Abrazos varios.

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  4. Me llamó la atención de este micro, la manera elegante en que la historia se enfoca (ampliando su escenario) en la primera mitad, más o menos. Es un recurso casi cinematográfico.
    Abrazos,
    P

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  5. Ups, pues algo tengo que retocar porque veo que no he transmitido bien la idea. No pretendía una postal ni una escena costumbrista.

    Muchas gracias a todos por el coaching...

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  6. Yo también veo una escenografía y unos personajes bien perfilados. El hippy-subversivo-punky-revolucionario, las secres que ya lo acogen como algo natural, el señor Domingo que lo mira con cara de... Un punto de salida para algo que está a punto de ocurrir. Me pasaré de nuevo a ver si capto el qué.

    Un abracillo mientras tanto.

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    1. No, si es que no tiene más vueltas, Miguelángel: el conflicto está demasiado ausente y por eso al lector no le llega.

      La idea era fotografiar el momento actual, con el indignado que deja la tienda plantada ante el banco para ir en busca de calor, el colchón social del centro cívico, la simpatía sin implicación del que sí trabaja... y el fútbol como parte del circo. Pero es todo demasiado tenue, no tiene garra.

      Gracias por tu lectura, un beso.

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    2. La escena está perfecta como está, o eso me parece a mí: que la pieza exija leerla dos o tres veces no es demérito de ella ni mucho menos tuyo, sino que forma parte de esa presentación al sesgo que la recorre por entero. Como cuando al final, en lugar de decir: "alza los dedos en señal de victoria", dices: "levanta una mano con los dedos abiertos". Enseguida sabemos a qué te refieres. A mí no me pareció un error, en absoluto.
      Besos, Susana (espero que ya estés mejor de tu gripazo).

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  7. Me parece que tu eres de Barcelona y yo de Gijón, sin embargo poco distan nuestros barrios. La gente es una fotografía de la que no podemos reprimir nuestras palabras.

    Saludos

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    1. Y en cambio la cosa está así, inmóvil y descafeinada...

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  8. Me gusta la relación de complicidad en ese escenario tranquilo en contraste con el frío, la lucha, la protesta, lo cruel del momento y por supuesto ese nexo de unión entre el abuelete y el Manuel que no dice nada de nada, sólo levanta una manita.
    Yo me quedé también con la idea de la estampa actual, una escena del hoy, una postal de un momento, de un espacio muy concreto y de unos personajes muy reales.
    ... aunque ya veo que no te ha convencido.

    Abrazos
    PD: Agus, ¿...los restos de un naufragio?. Me estoy volviendo paranoico. Jajajaja.

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    1. ¿Que no me ha convencido...? No, no, Xesc, no me quejo de vuestra lectura sino de la tibieza del micro, faltaría más. Me quejo de mí, de no haberle dado más garra, ¿me explico?
      Muchas gracias por tus palabras, un beso grande.

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    2. Ya, a eso me refería, a que el micro no te ha convencido a ti misma.

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  9. Susana yo si he visto al indignado y a los trabajadores y al usuario con sus toses... Y me ha gustado la forma en la que lo envuelves de cotidianidad, como si fuera habitual(que desgraciadamente cada día lo es más)

    Besos desde el aire

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    1. Gracias Rosa, besos desde la cotidianidad que nos acecha...

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  10. Es muy difícil saber si a un texto ajeno le falta o no algo; claro está que si la intención era ir más allá de una postal "costumbrista" (no soy muy amigo de este tipo de adjetivos pero vienen al caso para hacerse entender) seguramente hará falta algo más,,,
    aunque también creo que la "inminente quietud" que domina el cuento ya es de por sí un "algo más",,, no sé si se entiende a lo que apunto, pero en partes como "Sus ojos de pez, ampliados por los lentes, le escrutan. La lengua de lagarto jurásico pasea por la boca entreabierta; suena un jadeo de bronquios cargados", son realmente sublimes las imágenes puestas en ese contexto... creo que es una historia más pasiva, como sus personajes que hasta expresan una violencia pasiva... y eso de algún modo es una postal (las postales no son nada inofensivas, yo he visto al diablo más de una vez detrás de la Torre Eiffel).

    Pero bueno, por supuesto que la última decisión es de la autora. Que tiene mucha más autoridad (sobre todo en tu caso) para decidir el camino de su tinta.

    Fuerte abrazo Susana!

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    1. Gracias Juan, es verdad que soy contradictoria al presentar un cuadro inmóvil o pasivo y esperar algún tipo de respuesta distinta. Simplemente tenía una duda. La verdad es que vuestra lectura me sirve mucho para tomar medida de lo que hago. Muchas gracias, un beso.

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  11. Me gustó, y el final me pareció un cierre ideal, también los olvidados y los rebeldes tienen su corazoncito futbolero.

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    1. Muchas gracias, Yunuén, por tu visita y por tu punto de vista. Abrazos.

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  12. Es un texto suave, de discurrir lento, hasta tierno, el ambiente es cálido en ese ateneo, en la actitud de los ancianos. Pero cuando terminas de leerlo te revuelve las tripas la verdad encerrada entre las líneas, un realidad terríble, cada vez más cotidiana. Y lo que queda por venir. Me ha gustado mucho Susana. Un beso.

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    1. Muchas gracias, Mar, me animas con esta respuesta. Un fuerte abrazo.

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  13. Un relato tremendamente visual. Un fragmento de realidad bien hilvanado.
    Un abrazo.
    disculpas por el retraso.

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    1. ¿Cómo que disculpas...? ¿A mí, que llego tarde a todas partes...?
      Un beso grande, Fernando, gracias.

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  14. Creo que le falta fuerza. Uno intuye que el relato se encuentra en esa tienda de campaña y esa sucursal, pero es como si pasases de puntillas ante ella y te centrases demasiado en el señor Domingo, a mi entender, que cobra una relevancia desmesurada restando protagonismo al resto de la estampa. El señor Domingo brilla demasiado.

    Besos.

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    1. Me parece que vuelves a tener toda la razón...

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  15. Aunque con la izquierda me gusta dejar aunque sea alguna palabra por los blogs, hasta que me canso. Pero me voy a extender aquí, porque he leído tus respuestas, te voy a decir lo que me cuenta este micro, he visto una postal, para mí acertado el título, y muy visual, se ve la actividad en ese centro cívico y se ve perfecto al señor Domingo. Y cuando yo como lectora estoy disfrutando con una escena cotidiana y llego a esa tienda de campaña que acumula tres semanas capto el mensaje que intentas trasmitir y ahí te aplaudo por la elegancia con la que lo has conseguido.
    Besitos
    PD: Como me riña el traumatólogo, te echaré la culpa, jajaja

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    1. Ya te riño yo: ¡¡¡no escribas tantooooo!!!!!!!!!!
      Mujer, ¡GRACIAS!, eres una campeona. ¡Un abrazo bien fuerte!

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  16. Lo empiezo a leer y veo la estampa de una resi, pero la tienda me recuerda el 15M. Me quedo pensativa buscando el conflicto y me digo ¿quieres más todavía?

    Y luego me he acordado de Piglia y del iceberg.

    Me alegro de tu mejoría.

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  17. Huy Isabel, eso son palabras mayores, pero muchas gracias.
    Sí, del trancazo voy saliendo, pero con la respiración del señor Domingo.

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  18. He de reconocer que cometo el error de leer el micro una vez y seguir leyendo los comentarios, con tus respuestas hasta el final. Solo entonces emprendo una segunda lectura y es en ese momento cuando veo el micro que querías escribir, claro, nítido. Pero solo cuando ya conozco más de lo que debería.

    Ahora bien, independientemente de que en una primera lectura me quedara -como la mayoría de nosotros- con el sabor de un micro muy visual, que encierra una cotidianeidad particular, y de que esa no fuese tu intanción, el micro es muy potente y vale mucho su lectura.

    Un abrazo.

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    1. Pues muchas gracias por decírmelo, Pedro. Me parece que sería mejor, entonces, que no me apresure a responder, porque manipulo el efecto de la lectura sin querer.
      La tuya, por cierto, es muy generosa. Gracias y un abrazo.

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  19. Verás, Susana, me gusta (la prosa) pero me cuesta mucho entender el relato. Solo si me fijo en el título puedo imaginar esa postal. Vale, que el Barca le ha clavado 5-0 al Madrid, que parece que es lo único que preocupa a al "señor" Domingo. Que Manuel, sin "señor", está jodido, aunque parece que es del Barca, luego lo está por sentirse defraudado porque los chicos indignados frente al banco han dejado la protesta por... ¿el resultado ganador?. No sé, me faltan datos. Puedo interpretar una cosa o la contraria.

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  20. Es como si el tiempo se detuviera en tu postal, las postales de barrio de aquí son mucho más auténticas que esas otras de Nueva York que nos muestran los americanos, con sus alcantarillas y las fuentes de toma para los bomberos, aquí tenemos lo que de verdad importa, gente tomado la fresca en su silla en la calle y viejetes hablando de fútbol.

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  21. Este micro me sugiere un recreo dentro de lo rutinario del diario vivir. No lo entiendo como postal detenida de un lugar común a sus transeúntes,sino que vislumbra cierto movimiento, especialmente en el placer que otorga ese momento lúdico por el cual muchos son capaces de dar vuelta una página en su cotidaneidad.
    Me sorprendes cada vez que te leo. Un gran abrazo Susana
    Felicitaciones!!
    ¡¡ Claudia

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  22. Perdón, cotidianeidad. Entre escritores no debe haber errores, jajaja besitos
    Claudia

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